Las emociones son movimientos internos, respuestas químicas e instintivas que generan un impulso conductual cuando nuestro sistema interno se ve comprometido por una situación externa.
Las emociones básicas y su función
Existen cinco emociones básicas:
- Miedo 🖤: Nos ayuda a protegernos de una amenaza externa más fuerte que nosotros.
- Ira 🔥: Nos impulsa a defender nuestro territorio o nuestros límites.
- Tristeza 💙: Nos permite reflexionar y buscar nuevas formas de comunicación.
- Alegría 🌞: Nos motiva a vivir y conectar con el placer.
- Asco 🤢: Nos ayuda a diferenciar lo tóxico de lo comestible.
Estas emociones se desarrollaron como mecanismos de supervivencia en el ser humano. A medida que hemos evolucionado, han adquirido un papel más complejo en nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás.
Diferencia entre emoción y sentimiento
A lo largo del tiempo, las emociones han generado más de 100 matices emocionales, dando lugar a una mayor complejidad en la forma en la que las experimentamos. Es ahí donde nacen los sentimientos.
🔹 La diferencia clave entre una emoción y un sentimiento radica en la cantidad de pensamientos asociados.
🔹 Las emociones son instintivas y corporales: por ejemplo, cuando sentimos miedo, el cuerpo se tensa y la piel se eriza.
🔹 Los sentimientos, en cambio, surgen cuando el cerebro procesa una emoción a través de recuerdos y asociaciones de ideas. Esto puede generar anticipación y hacer que, aunque no haya un miedo inmediato en el cuerpo, al pensar en algo aterrador, nuestro organismo lo termine somatizando.
¿Cuál es el primer paso para gestionar una emoción?
1️⃣ Diferenciar emoción de sentimiento
Debemos preguntarnos: ¿Lo siento en el cuerpo o en mis pensamientos?
2️⃣ ¿Qué hacer si es un sentimiento?
Si lo que experimentamos es un sentimiento, debemos:
- Escribir todos los pensamientos que tenemos en ese momento.
- Identificar qué posibilidades nos ofrece cada pensamiento.
- Buscar alternativas: crear una tabla con otras posibles soluciones que quizás no estemos contemplando.
Ejemplo:
«Tengo miedo de tener un accidente.»
➡️ Hoy no he tenido un accidente.
➡️ Cuando conduzco, presto atención a la carretera.
➡️ Agradezco mi capacidad de atención.
Con este ejercicio, desviamos la atención del pensamiento negativo hacia una perspectiva más objetiva y positiva.
3️⃣ ¿Y si es una emoción?
Si lo que sentimos es una emoción pura, debemos dejar de pensar y empezar a sentir y liberar.
Por ejemplo:
- Si siento ira, me retiro antes de hacerme daño a mí mismo o a los demás. Luego, movilizo el cuerpo con movimientos rápidos, abro la boca y suelto la tensión acumulada.
- Si siento tristeza, permito que las lágrimas fluyan sin reprimirlas.
Primero conectamos con el cuerpo, luego con lo que nos libera.
Tres claves para gestionar una emoción correctamente
1️⃣ Nunca descargar la emoción contra alguien o con alguien.
2️⃣ Darnos cuenta de que la emoción es temporal y que cambiará si facilitamos su liberación.
3️⃣ No reprimirla, sino encontrar una forma adecuada de soltarla para que no se transforme en un sentimiento arraigado.
Si una emoción no se gestiona, puede manifestarse en forma de síntomas físicos o evolucionar a una cadena de pensamientos negativos que terminan generando creencias limitantes.
¿Y tú? ¿Cómo gestionas tus emociones? 😊✨
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